Los nombres prestados - Verónica Sukaczer

Los nombres prestados


Algunas veces cuando nos encontramos con un libro no logramos hacer conexión con él. Otras veces no disgusta, pero pasa sin pena ni gloria por la vida del lector. Y otras veces, seguramente las menos, uno se encuentra con un libro y resulta un gran amor. Son esas historias que, no importa si son felices o espantosamente tristes, no queremos que terminen porque sentimos que, al finalizar la lectura, vamos a dejar ir algo muy especial.

Esto último me pasó con Los nombres prestados de Verónica Sukaczer. Una historia chiquita que se hace inmensa con el pasar de las hojas. Una historia que entrelaza pasado, presente y, por qué no, futuro. Que une generaciones en la búsqueda de una verdad tan dolorosa como necesaria.

Un hombre mayor que ha perdido a su esposa con la cual, a pesar del amor, no logró compartir el dolor más inmenso de su vida. Un hombre que va a terminar sus días en un geriátrico buscando la forma de morir, pero sin llegar al suicidio. Una mujer joven, su nieta, encargada de desarmar la gran biblioteca de los abuelos y de descubrir, a pesar de las reticencias de toda la familia, la historia que su abuelo no quiere pero necesita contar para poder vivir, y morir, en paz.

Los campos de concentración de la Segunda Guerra Mundial son el escenario del pasado. Una época donde el valor de unos pocos logró salvar la vida de muchos arrancándolos de las manos de los verdugos. Un momento histórico donde el vale todo por sobrevivir era moneda corriente, pero en muchos casos ha sido una carga muy pesada para quienes lograron escapar de la muerte.

Sukaczer cuenta con maestría una historia que fácilmente podría caer en el melodrama, pero lo hace sin golpes bajos, transmitiendo el dolor y el miedo de los personajes, pero también su esperanza y su lucha. Nos presenta personajes creíbles e identificables en cualquier familia que ha pasado por alguno de los genocidios que han enlutado a la humanidad en los últimos siglos. Personajes adorables a pesar de sus caídas y que se vuelven cercanos a medida que vamos conociendo sus historias, sus sueños, sus pérdidas y sus desamores.

Entrar a la historia que nos presenta Verónica Sukaczer es ingresar a un mundo palpable, que nos recuerda que, a pesar de todo, las palabras siempre son necesarias.



Soledad Hessel.Editora/Redactora de trenINSOMNE. Periodista. Siempre supo que las palabras eran lo suyo. Escribe y lee desde que recuerda y tiene una pasión por los libros como objetos de culto. Columnista de literatura y cultura en medios gráficos y radiales. Fue corresponsal del diario La voz de Santa Cruz y de la Revista En acción de La Plata en la Ciudad de Córdoba. Además, fue miembro del Comité de Redacción y Editora del Boletín de Divulgación Científica de la Universidad Nacional de Córdoba. Notas de Soledad