Jojo Moyes: "“No debería haber límites ni fronteras en la literatura"

Jojo Moyes

La autora inglesa llegó a Buenos Aires para presentar su última novela “La chica que dejaste atrás” y encontrarse con sus lectores en la última Feria del Libro.

Jojo Moyes es una estrella mundial de la literatura YA (libros para adolescentes y jóvenes), con millones de copias de sus novelas vendidas en todos los rincones del planeta. El día de la entrevista esperaba encontrarme con una diva pero en su lugar hay una mujer rubia, vestida sencillamente, que se para cuando me ve llegar hasta su mesa y se presenta a sí misma: “encantada, soy Jojo”. La charla se da en un ambiente totalmente distendido, con anécdotas personales y profesionales que llenan fácil y rápidamente los minutos de los que dispongo para entrevistarla.

Estuvo en Buenos Aires para presentar en la Feria del Libro su última novela “La chica que dejaste atrás” (Suma de letras/2017) y firmar ejemplares a sus lectores, quienes han estado durante varias horas haciendo una fila mientras esperan la hora prevista para que su escritora favorita llegue y comience, una vez más, la fiesta de verla y conocerla en persona y llevarse su firma en ese libro que cada uno de sus admiradores siente como favorito.

Jojo Moyes comenzó a escribir siendo muy chica. En una época en la cual la televisión daba pocas opciones de calidad, internet aún no existía y sin hermanos con los cuales jugar, se refugiaba en la biblioteca de su padre para leer todo lo que en ese lugar llamaba su atención y despertaba su curiosidad. “Vivía casi exclusivamente en mi imaginación, en las historias que leía” nos cuenta, “comencé a escribir siendo una niña, dejé en la adolescencia y lo retomé cuando comencé a estudiar periodismo”.

Moyes es periodista, escribió durante muchos años en el diario inglés The Independent y vivió un año en Hong Kong escribiendo para el Sunday Morning Post. En el año 2000 dejó la profesión para dedicarse exclusivamente a escribir ficción. A pesar de haber dejado el periodismo formalmente, en su última novela sus años como periodista se dejan traslucir en la profunda investigación que hay detrás de la historia. “´La chica que dejaste atrás´ surge de una investigación que hice sobre la recuperación de obras de arte robadas por los alemanes durante la I Guerra Mundial. Dos tercios de las obras de arte más importantes de Europa fueron robadas y luego devueltas, se encontraron y se devolvieron, pero no es algo tan simple, es un proceso muy largo y emotivo. Eso era algo sobre lo que quería escribir. Además quería hablar del valor emotivo que una obra de arte tiene para quien la posee más allá de su valor económico, lo valiosa que resulta por quién la hizo, el tiempo invertido en ese trabajo y la historia detrás de esa obra”.

La novela tiene dos protagonistas femeninas a las cuales separan cien años de historia de la humanidad pero las une una pintura: el retrato de Sophie quien vivió la a principios del siglo pasado y sufrió la ocupación alemana de su pueblo. Sophie entrega su retrato, pintado por su marido que está en el frente, a un oficial alemán que había quedado prendado de él buscando una salvación casi imposible.

En 2006, Liv, la segunda protagonista de esta historia se niega a perder ese cuadro, comprado en la calle en Barcelona, que le recuerda su vida anterior a la muerte repentina de su marido y que ha sido su compañera y su consuelo desde que quedó viuda.

Tanto Sophie como Liv son dos personajes femeninos muy fuertes, quienes a pesar de los obstáculos que la realidad de cada una pone en sus caminos y de los miedos que las acompañan, luchan por lo que quieren y por lo que les parece justo. Ésta es una característica de las mujeres que protagonizan las novelas de Jojo Moyes: la fortaleza a pesar de todo. “Muchas veces los personajes de mis novelas son personas, o personajes, que yo querría ser. Ellos me inspiran a mí a ser más valiente o comportarme de cierta manera. Actualmente, que tenemos una sociedad donde las mujeres son muy pasivas y muchas veces se fijan más en la apariencia que en otras cosas, trato de mostrar mujeres haciendo cosas, que quieren hacer cosas y hacerlas, más que aquellas que se basan solo en la apariencia, por cómo se ven, si se enamoran o no, que no se base solo en eso. Lo importante en la mujer es que sepan quienes son ellas, qué quieren de la vida y que tomen su lugar en el mundo”.

Como la periodista que es –“es algo que en realidad no podes dejar, se lleva en la sangre” sostiene- puede sentarse en cualquier lugar y ponerse a escribir, no tiene, ni necesita, grandes rituales para pensar y armar sus historias. Además, la inspiración puede llegar de muchos lugares, pero la lectura de otros autores es algo que ha dejado atrás a la hora de escribir: “antes escuchaba la voz de otros, pero cuando comencé a escuchar mi propia voz logré que mis libros comenzaran a avanzar. No leo mucho cuando escribo porque por un lado existe la posibilidad de absorber muchas ideas de otras personas y por el otro, a veces empezás a leer y te parece que lo de los otros es tan bueno que tu trabajo te parece una porquería”.

Si bien su público es fundamentalmente femenino -ella lo atribuye a la moda inglesa de hacer las tapas de los libros escritos por mujeres utilizando colores asociados clásicamente al universo femenino, como el rosa y el fucsia, moda que afortunadamente está cambiando- muchos hombres han comenzado a leerla. “Me encanta cuando un hombre me dice que leyó uno de mis libros y lo emocionó, lo hizo llorar, que lo hizo sentir algo. Creo que no debería haber límites ni fronteras en la literatura ni en ninguna otra cosa”. Y le resulta llamativa la diferencia que existe entre hombres y mujeres a la hora de elegir autores: “hay más mujeres leyendo a escritores hombres, que hombres leyendo a escritoras mujeres”.

Casi al final de la charla nos cuenta que está terminando el borrador del tercer libro de la saga que la hizo famosa (“Yo antes de ti” y “Después de ti” son los primeros títulos). “Al leerlo van a ver que es muy diferente el tono que uso, el lugar. Fue muy divertido escribirlo porque escribir “Después de ti” fue muy triste. Todavía estaba el recuerdo de Will dando vueltas, la sombra de Will es muy larga. En este libro Louise aparece de otra forma, abraza la vida”.

- Finalmente... ¿por qué escribís?

- Porque si no escribiera estaría muy triste. Me encanta escribir, sentarme ante la computadora todos los días no es trabajar. Cuando uno hace el trabajo que le gusta, eso ya no es trabajo. Esto definitivamente no es trabajo para mí porque lo amo.


Fotografía: Alejandra López


Soledad Hessel.Editora/Redactora de trenINSOMNE. Periodista. Siempre supo que las palabras eran lo suyo. Escribe y lee desde que recuerda y tiene una pasión por los libros como objetos de culto. Columnista de literatura y cultura en medios gráficos y radiales. Fue corresponsal del diario La voz de Santa Cruz y de la Revista En acción de La Plata en la Ciudad de Córdoba. Además, fue miembro del Comité de Redacción y Editora del Boletín de Divulgación Científica de la Universidad Nacional de Córdoba. Notas de Soledad