Coronel Lágrimas. Carlos Fonseca

Un anciano decide escribir la historia universal en clave íntima, borrándose a sí mismo de la memoria colectiva
Coronel Lágrimas



Un hombre se sienta a primera hora de la mañana a hacer frente a un proyecto que ocupará los últimos días de su vida: escribir la historia universal en clave íntima. Un anciano de ochenta y tres años que ha decidido refugiarse en una casa en Los Pirineos, escapando de una vida que quiere borrar de la historia, y para ello se ocupará de la de los otros. Otras para ser más exactos. A través del registro de las biografías de mujeres alquimistas que lucharon por ser parte de un mundo que no las aceptaba, mostrará cómo el mundo fue avanzando en su historia.



“El coronel escribe este alocado almanaque para no estar solo, para gozar de su compañía imaginaria en plenos Pirineos. (…)nos preguntamos si amó y fue amado, si las divas conducen, como los mejores nudos, a un romántico y antiguo desenlace”.

A través de una voz narrativa plural e intrusiva, vamos viendo avanzar el día del Coronel Lágrimas y con él sus recuerdos que lo llevan a replantearse sus decisiones, las cuales, para bien o para mal lo han llevado a este lugar que, aparentemente, es donde quiere estar.

Un narrador que se mete, incluso físicamente mientras el protagonista duerme, en sus cosas, en sus archivos, en su consciencia, buscando develar el gran secreto de este hombre que vivió en carne propia desde muy pequeño, los grandes hechos políticos y sociales de la historia mundial. La Guerra Civil Española, la Revolución Mexicana, la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto que se lleva a su padre, la Guerra de Vietnam, el Mayo Francés. Todos han pasado por su piel y dejado huellas en su alma.

“Al Coronel la muerte lo hallará sin patria ni hijos. Su herencia es otra: una herencia de divas y proyectos a medio acabar, una descendencia de símbolos escritos sobre pizarras de guerra”.

El Coronel ha decidido abandonarlo todo, incluso sus recuerdos, y refugiarse en un lugar apartado, rodeado solamente de la naturaleza para dejar un legado, lo único que, a esta altura de su vida, podrá considerar su herencia. Pero con este trabajo pretende que todo lo que ha hecho hasta el momento sea borrado de la memoria colectiva. Entre esos hechos se encuentra, iremos sospechando con el paso de las páginas, una historia de amor que, no sabremos por qué, se abandonó. Y este amor es seguramente lo que hace que tenga “los ojos encendidos por una pasión que desconocemos”, y cuya fórmula, la de la pasión, el narrador busca develar hurgando hasta el más recóndito espacio, físico y emocional.

“…el Coronel no quiere que lo entiendan. Su deseo es más simple: quiere que lo olviden. Por eso apuesta por este proyecto de vidas ajenas, especie de amnesia autobiográfica”.

“Coronel Lágrimas” es una novela que atrapa desde la primera página. Carlos Fonseca comienza su historia describiendo a su personaje de manera magistral, logrando que la imagen se vuelva nítida en nuestra mente y veamos al Coronel claramente a lo largo de la historia. Este hombre que inicia su andadura de forma testaruda y egocéntrica irá desarmándose y abandonando esa coraza con la que se protege del mundo para mostrar a un ser solitario, que ha elegido la soledad como escudo, pero que en realidad no la desea.



Soledad Hessel.Editora/Redactora de trenINSOMNE. Periodista. Siempre supo que las palabras eran lo suyo. Escribe y lee desde que recuerda y tiene una pasión por los libros como objetos de culto. Columnista de literatura y cultura en medios gráficos y radiales. Fue corresponsal del diario La voz de Santa Cruz y de la Revista En acción de La Plata en la Ciudad de Córdoba. Además, fue miembro del Comité de Redacción y Editora del Boletín de Divulgación Científica de la Universidad Nacional de Córdoba. Notas de Soledad