Hate List - Jennifer Brown

Hate List


"Hace cinco meses el novio de Valerie Leftman, Nick, empezó a disparar en la cafetería del colegio. Tratando de detenerle, ella misma recibió un disparo y, sin darse cuenta, salvó la vida de una de sus compañeras de clase. El problema es que Valerie estaba implicada en el tiroteo, ya que ella creó una lista. Una lista de cosas y personas que ella y Nick odiaban. La lista que él utilizó para elegir a sus víctimas. Después de un verano aislada de todo, Val es obligada a enfrentarse a su culpabilidad y a regresar al colegio para terminar el último curso. Perseguida por la memoria de un novio al que todavía ama, soportando los problemas de casa y a sus compañeros, Val deberá enfrentarse a la tragedia para poder seguir con su vida."

Este libro no es sobre una masacre escolar. Hate List es la historia de Valerie Leftman, victima y sobreviviente de la masacre escolar en la Secundaria Garvin, iniciada y terminada por su novio, Nick. Valerie es la acusada de comenzarlo todo, de ser la mente criminal tras la atrocidad que dejó casi una docena de muertos y heridos. La chica a la que algunos honran como una heroína, ya que su sacrificio al arrojarse delante de su compañera para evitar su muerte también logró que Nick dejase de disparar. Que Nick se suicidase.

Este libro no es sobre una masacre escolar. No es sobre armas frías, sobre cruzar las puertas gracias a la adrenalina, sobre escuchar los tiros y ver la sangre de a quien hoy ayudabas con su tarea mancharte las manos. Hate List es sobre ese odio que te consume, el que te hace creer que todos son basura, que todo está mal: te mastica tanto que vos sos el odio, y con él un imán, y todo lo malo se te pega a los ojos. Es lo único que ves. Lo único que querés ver. Basura, basura, basura. Todos ellos y vos. Pero ya no hay diferencia entre ustedes. ¿Alguna vez la hubo? Sos sólo un adolescente más. Conflictivo, enojado, triste, enamorado. Quizás sí haya una diferencia. El odio los visita a ellos por un tiempo pautado. A vos te fuerza a agarrar un arma y matar.

Nick y Valerie estaban enamorados. Teen love: tirarse encima el uno del otro todo el tiempo, besuquearse sin parar, no dejar de tocarse nunca, verse todos los días todo el tiempo, “somos la misma persona”. Aunque no era sólo este feliz sentimiento el que los acompañaba, sino también el enojo y rencor hacia el mundo, y la tristeza que les generaba el acoso escolar. Pero estaba todo bien, porque se tenían a ellos, y a su lista negra. Esa que cumplía el propósito de guardar el nombre de todo aquello que odiaban, con la idea de que algún día alguien iba a darles su merecido. Esperaban ser ellos los protagonistas de tal venganza, e incluso bromeaban sobre cómo lo harían. "Deberíamos llevar a todas las huecas a un shopping y volarlo en pedazos", "si tuviese un camión lo pasaría por encima ahora mismo". Para Valerie, estas historias no eran más que bromas, una fantasía que ayudaba a aliviar la tensión del momento, al igual que las obras de Shakespeare que Nick le relataba de vez en cuando. Pero para su novio era algo más.

Es muy difícil decir si hay alguien realmente malo en esta historia. Eso es algo que me gustó mucho: poder ver todos los puntos de vista (por más que la única narradora fuese Valerie) que rodeaban el caso. Muchos creían que el monstruo era el mismísimo Nick, por entrar a la escuela con un arma y matarlos a todos, incluído él mismo. Otros consideraban que él era una víctima más, que sólo buscaba justicia por el daño que le habían causado. Muchísimos otros, sin embargo, creían que el monstruo era Valerie. Val, que sólo había amado con todo su corazón, que había hecho todo lo posible por sobrevivir a la adolescencia y a los gritos de sus padres, que encontraba refugio en los brazos de un chico que tenía más secretos de los que ella pensaba. ¿Cómo culparla?, se preguntaban algunos. No fue su odio el culpable. Otros odiaron primero, y miren lo que pasó.

Después de cinco meses de la catástrofe, Val tiene que volver a la Secundaria Garvin para "sobrevivir" a su último año: sin amigos, sin novio, con chicas llorando en la clase cada vez que la ven, sin encontrar un lugar que no esté marcado con el fantasma de los disparos. Ahora ella deberá intentar reconstruirse a si misma, encontrar quién es realmente, qué es lo que quiere. Descubrir si ella es el monstruo que todos dicen - o sólo una víctima más de toda la apatía y egoísmo que los rodean.

Jennifer Brown tiene una forma de escribir muy sencilla de seguir, que engancha rápido y te hace sumergirte en la historia fácilmente. Fue una muy buena elección escribir en primera persona usando la voz de Valerie, ya que simpaticé mucho con ella y llegué a entender muy bien todo lo que había pasado, el malentendido que había ocasionado el ataque y sus sentimientos con respecto a todo.

El final de la historia es absolutamente perfecto, queda todo cerrado, con una sensación de esperanza muy linda para acompañar. Recomiendo muchísimo que lo lean, porque te hace pensar y reflexionar sobre un millón de temas.