El amor y el arte: entre sábanas y comas (cuarta parte)

Endless Love - Alfred Gockel - Amor arte



Historias de amor y desamor en el mundo de las letras.

En literatura discurre vida, porque es vida en sí misma. La atraviesan, como a nosotros, las mismas cosas que nos proyectan o nos detienen. El amor parece ser un motor que en ese sentido la puede impulsar o paralizar. En el medio de estos dos puertos, quien se aventure como escritor a naufragar, existen sin embargo archipiélagos, que pueden funcionar como páramos donde el artista puede encontrar un albergue, reponer fuerzas, inspirarse o perderse para siempre.

Hoy recorremos vidas de parejas de la literatura y hacemos foco bajo las sábanas, ese lugar menos conocido donde hay una tensión que subyace: un archipiélago, que en la mayoría de los casos funcionó como un dínamo que proyectó a uno de ambos, gracias al almizcle que el vínculo exitoso construyó.

Mary Shelley y Percy Byshee

Mary Shelley y Percy Byshee Mary Shelley y Percy Byshee

De aquella afamada noche en Ginebra donde Lord Byron y sus invitados se encerraron a escribir, Mary Shelley resultó la protagonista despuntando con su Frankenstein o el joven Pometeo, mientras que su marido Percy Byshee, quedó a un costado. Pero fue él también un poeta de su época que, además, animaba a su esposa a escribir. Tras la muerte de Percy, Mary se dedicó a editar y publicar sus trabajos amén de citarlo constantemente en su obra.


Paul Auster y Siri Hustvedt

Paul Auster y Siri Hustvedt Paul Auster y Siri Hustvedt

Paul Auster se casó dos veces. En 1974 con Lydia Davis, narradora ella especializada en cuentos cortos y traductora de francés. Tuvieron un hijo, Daniel, y ella, muy influenciada por Samuel Beckett, ha publicado casi una decena de libros. En 1981, cuatro años después del divorcio, él volvió a casarse con quien es aún hoy su compañera, la también novelista, ensayista y poeta Siri Hustvedt. La secundan seis títulos de ficción, dos de poesía y cuatro ensayos. La pareja tuvo a Sophie, hoy actriz.


Truman Capote y Jack Dunphy

Truman Capote y Jack Dunphy Truman Capote y Jack Dunphy

Cuando Jack Dunphy conoció a Truman Capote en 1948 ya había escrito la exitosa novela John Fury y estaba separándose de su esposa. Diez años mayor que Truman, era su opuesto: mientras uno sobresalía en la vida social, el otro era un solitario. Lograron vivir en la casa que había sido D.H. Lawrence, conteniendo así a ambos. Además de novelista, la pareja de Capote fue un destacado dramaturgo. Permanecieron juntos hasta 1984, cuando murió el autor de Música para camaleones y Dunphy lo sobrevivió siete años.


Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir

Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir

Quién puede asegurar la supremacía del aire sobre el agua o viceversa. Así de difícil resulta establecer en esta pareja de escritores quién influyó sobre quién. Quién de los dos se retrajo para impulsar al otro. Se conocieron en París en 1929. Ella tenía 21 años y él 24. Así, con esas almas, la solitaria y el ególatra se convirtieron en una de las parejas más polémicas del siglo XX. El filósofo español Manuel Cruz explica el porqué: este par mitificó “su relación como paradigma de libertad y modelo de ruptura con las formas de vida burguesas tradicionales. Se trataron de usted durante más de 50 años, nunca vivieron juntos, se negaron a contraer matrimonio y tener hijos, y es conocida la liberalidad con la que ambos aceptaban que el otro miembro de la pareja mantuviera relaciones con terceras personas. Ambos alcanzaron el clímax literario al unísono y supieron sostenerlo más allá de su vínculo.


Margaret Atwood y Graeme Gibson

Margaret Atwood y Graeme Gibson Margaret Atwood y Graeme Gibson

Atwood se casó en segundas nupcias con el novelista Graeme Gibson, con quien continúa viviendo en la actualidad. Desde 1980 residen en Toronto. Las obras de Atwood han realizado un recorrido variado, que incluye la poesía y el ensayo, y dentro de su novelística la autora ha tocado los registros más diversos. El cuento de la criada, es uno de sus libros más celebrados. Gibson, que se retiró de la escritura de novelas en 1996, tiene un perfil público menos visible que Atwood, pero su pasión se ha enfocado a la naturaleza. Ambos fundaron el observatorio de aves de la isla de Pelee. La organización sirve como un nodo dentro de la Red Canadiense de Monitoreo de Migraciones, una cadena de estaciones de observación que recopilan datos sobre el paso de avifauna. Esta pasión por la naturaleza además de la literatura, funcionó como un dínamo para la pareja.



(*) Imagen de portada: Endless Love - Alfred Gockel

=========================================================================

Corina Vanda Materazzi.Nació en noviembre de 1968 en CABA pero la mayoría de su vida se desarrolló en el Conurbano. Escribe desde que empezó a leer, dice que ambas cosas son como viajar. Como autora reconoce que es un trayecto con postas y que no tiene contrato de exclusividad con ningún destino final. Como lectora se abraza y se deja llevar, como con el tango.A fines de 2015 editó con Utopía HUELLAS y en mayo de este año con Peces de Ciudad VOZ EN OFF, un libro de cuentos, algunos de los cuales obtuvieron menciones en diferentes concursos. Participó de algunas antologías de narrativa y algunas Revistas Digitales como: Kundra, El Narratorio y Kunst.En España colabora con sus textos en un Periódico de Literatura de habla hispana: Periódico Irreventes.Tiene un Blog: Bárbaramente Fea donde están algunos de sus textos. No se imagina la vida sin: hijos, libros, perfumes, sombreros y buen vino. Notas de Corina